Árbol con malas raíces, ni da frutos ni da sombra

¿Te duele la rodilla? Quizá llevamos demasiado tiempo echando la culpa solo al cartílago…

Cuando un paciente me enseña una resonancia de rodilla, una de las primeras preguntas suele ser:

«¿Cómo tengo el cartílago?»

 

Es lógico. Durante años hemos hablado de la artrosis como si fuera, fundamentalmente, un problema de desgaste del cartílago.

Pero hoy sabemos que la rodilla es bastante más compleja.

 

Y una parte importante de la historia ocurre justo debajo del cartílago: en el hueso subcondral.

 

El hueso también forma parte de la artrosis

Ese hueso no es simplemente el soporte sobre el que descansa el cartílago. Es un tejido vivo, capaz de adaptarse a las cargas, repararse y también enfermar.

 

En muchas resonancias de pacientes con artrosis encontramos las llamadas lesiones de médula ósea, esas zonas blanquecinas que muchas veces explicamos simplemente como «edema óseo».

 

Pero detrás puede haber cambios en la estructura del hueso, pequeñas lesiones y un proceso de reparación y remodelación que, si continúa avanzando, puede terminar debilitando la superficie sobre la que se apoya el cartílago.

 

Y aquí aparece una idea que me parece especialmente interesante:

antes de que la articulación colapse puede existir una ventana en la que todavía podamos intentar conservarla.

 

¿Artrosis grado 4 significa prótesis?

!No necesariamente!

 

Una radiografía puede mostrar una artrosis muy avanzada y, sin embargo, no decirnos todo lo que está ocurriendo dentro de esa rodilla.

Por eso no deberíamos mirar únicamente cuánto cartílago se ha perdido.

 

También debemos estudiar cómo está el hueso que queda debajo y si la forma de la articulación todavía se mantiene.

 

Dos rodillas aparentemente muy deterioradas en una radiografía pueden encontrarse en situaciones completamente diferentes.

Y eso puede cambiar nuestra estrategia de tratamiento.

 

Tratar la articulación… y también el hueso

 

Aquí es donde la Ortobiología abre posibilidades muy interesantes.

Tratamientos como el plasma rico en plaquetas pueden actuar sobre el ambiente de la articulación y modular algunos de los procesos relacionados con la artrosis.

Pero si encontramos una lesión importante dentro del hueso subcondral, podemos plantearnos algo más:

¿por qué tratar solamente la articulación si parte del problema está dentro del hueso?

 

En determinados pacientes podemos combinar tratamientos ortobiológicos dentro de la articulación con tratamientos intraóseos dirigidos específicamente hacia las zonas lesionadas del hueso subcondral.

Y podemos añadir otro estímulo: las ondas de choque focales.

 

No buscamos simplemente aliviar el dolor. Las ondas focales producen un estímulo mecánico sobre el tejido que puede activar diferentes respuestas biológicas relacionadas con la circulación, la reparación y la remodelación del hueso.

 

La idea es bastante sencilla:

tratar la articulación + tratar el hueso subcondral + estimular biológicamente esa zona.

 

¿Podemos evitar una prótesis?

En algunos pacientes, quizá podamos retrasarla. En otros, no.

 

Y aquí hay que ser especialmente claros:

No estamos hablando de tratamientos milagrosos ni de prometer que vamos a regenerar una rodilla completamente destruida. Cuando la superficie articular ha colapsado y la estructura de la rodilla está seriamente dañada, la cirugía sigue teniendo un papel fundamental.

 

Pero entre una rodilla sana y una rodilla que necesita una prótesis existe un territorio enorme.

 

Y precisamente ahí es donde debemos intentar identificar qué articulaciones todavía tienen capacidad de conservación.

 

La Medicina Regenerativa del futuro probablemente no consistirá únicamente en intentar fabricar cartílago nuevo.

 

Será mucho más interesante:

entender y tratar la articulación como un conjunto, incluyendo el cartílago, la inflamación y el hueso que hay debajo.

 

Y, sobre todo, hacerlo a tiempo.

Porque quizá el verdadero punto de no retorno de una rodilla no sea que en una radiografía ponga «artrosis grado 4».

 

Quizá el verdadero punto de no retorno sea el colapso de la articulación.

 

Ánimo, joven

 

Referencia

Nakasato S, Aso K, Kumai T. Beyond Cartilage Regeneration: Targeting the Subchondral Bone with Extracorporeal Shock Wave Therapy and Regenerative Medicine in Knee Osteoarthritis. Bioengineering (Basel). 2026;13:1046. doi:10.3390/bioengineering13091046

Es muy probable que puedas volver a usar tu articulación como antes de lesionarte (y sin operarte)

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